Qué es una hora facturable
Es el tiempo que puedes atribuir directamente a un proyecto y cobrar al cliente según el acuerdo. Puede incluir producción, reuniones específicas, investigación o revisiones, dependiendo de lo que hayas definido.
La regla debe ser clara desde el presupuesto: qué actividades están incluidas, cuántas revisiones habrá y cómo se cobran los extras.
Qué tareas normalmente no facturas
Aunque son necesarias para trabajar, muchas tareas sostienen el negocio completo y no pertenecen a un cliente concreto.
- Responder consultas y preparar propuestas
- Buscar clientes y publicar contenido
- Emitir facturas y controlar cobros
- Organizar archivos, actualizar herramientas y capacitarte
Cómo estimar tu capacidad real
Registra durante dos o tres semanas cuánto tiempo dedicas a proyectos, ventas y administración. No intentes cambiar tus hábitos todavía: primero necesitas una medición honesta.
Luego calcula el promedio semanal de horas que realmente pudiste asignar a clientes. Esa cifra es más útil que una meta teórica.
Por qué afecta directamente tu tarifa
Si necesitas generar el mismo ingreso con menos horas cobrables, cada hora debe valer más. Dividir tus necesidades entre todas las horas trabajadas oculta el costo del tiempo comercial y administrativo.
Una tarifa correcta paga tanto el trabajo visible como la estructura que permite entregarlo con calidad.
Revisa la estimación cada mes
A medida que mejoras procesos o consigues proyectos más estables, tu porcentaje facturable puede cambiar. Usa el control de tiempo para comparar la estimación con lo que ocurre realmente.
La meta no es llenar cada minuto, sino construir una agenda sostenible que también deje espacio para vender, aprender y descansar.












